¿Qué es lo bonito de escribir?

Lo bonito de escribir es que de alguna u otra manera descargas un poco lo que sientes en el dìa.

Conforme lo vas haciendo aprendes a maquillar las palabras para que no te dejen al desnudo, como lo hacen los grandes poetas. O aprendes a manipular el significado que puedan tomar las otras personas sobre tu escrito, como las pequeñas ilusas que aspiran a algún día narrar algo digno. Sí, como yo.

La constancia es la clave. No obstante; si en un futuro se te acaban los motivos para reír, puedes regresar a las palabras que plasmaste aquella vez que te dejaste llevar por tu euforia y burlarte de tí mismo, porque ¡Qué mejor comediante, que el que se ríe de sus propias obras! A eso suelen llamarle “madurez”, aunque mejor dejémoslo en “hacerse responsable de lo que somos” ¡Es la vida que elegíste! O ¿Es la vida quién eligió por nosotros? (Ok, sin irse por las ramas).

 

Pd 1. El cielo de hoy está más estrellado que yo cuando me estrello contra mi propia realidad.

Pd 2. Ahora que lo veo…lo bonito de vivir en una casa como la mía, es que puedo ver lo majestuoso que es el cielo sin necesidad de pararme a observarlo por una ventana.

Pd 3. Me gustaría que dejes en los comentarios ¿Qué es lo bonito de escribir? Desde tu perspectiva, o si no escribes pues entonces cambia la pregunta a ¿Qué es lo bonito de _____? (En el espacio añade algo que hagas para ser un poco más libre, más tú). Y si no quieres explayarte en mi blog, pues entonces házlo en el tuyo, pero déjamelo saber para ir a leer tu entrada.

 

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Un chat para recordar

– ¡Cómo me encantaría ser así de libre!

× Es solo cuestión de práctica.

– Yo tadavía estoy en nivel principiante, pero ya anhelo ser experta.

× Anhelarlo ya es serlo de a poquito, ¡Hay gente que ni se lo cuestiona!

– Es cierto… es la vida que elegimos.

 

Pd. Una plática por chat que publico solo para no olvidar porque soy del grupo que aún guarda fe en la humanidad.

Cuando Andrés me visita

Estoy aburrida, de luchar contra mí misma, de vivir siempre el mismo día, de esperar a la noche para dormir con la esperanza de que el mañana será diferente, de estar sentada en este sillón con las piernas sobre la mesa, de mirar por la ventana cada tanto, de soñar despierta, de preocuparme por mi más de lo normal, de soñar que un día me voy a largar a cualquier lugar y no hacerlo, de soñar y solo soñar y que nunca nada lo haga realidad. Estoy agotada de esta rosa que aún no se marchita. Como si muriera un poco de mí cada día, como si tuviera el antídoto… como si lo derramara para no ser curada.

 

Pd 1. Mientras unas se retuercen en sus camas por los fuertes cólicos o descargan sus emociones sobre los demás, yo solo imagino como sería mi vida si agarrara una maleta y me olvidara por un rato de pensar.

Pd 2. Quizás mañana borre esta entrada (espero que no), pero hoy descargo mis emociones del día en mi blog y así se toma un descanso mi cabeza. Quizás.

Pd 3. “Para no ser curada”; no se lo tomen literal, no estoy “herida”, solo estoy sangrando (ok, incluye sangre), mejor no me paren bola (aquí agregaría un “xD” pero en el blog sin emoticones solo para expresar todo con palabras). 

Lo siento, olvidé ser amable

Olvidé saludar cuando fingí no haberlo hecho varias veces.
Olvidé botar la basura cuando tuve pereza de salir.
Olvidé mi paciencia cuando excediste el vaso.
Olvidé mi buen humor cuando solo estaba existiendo.
Olvidé tu cumpleaños cuando no tenía nada que decir.
Olvidé recoger la caca de mi perro cuando se me cayò la funda en la calle.
Olvidé pensar… cuando no quise fingir más.

 

Pd. Supongo que entre estas y otras cosas hemos olvidado, por estar distraídos en situaciones que nuestra mente toma como más relevante, y ¡No pasa nada!, estar un minuto o una hora pensando en “estupideces” no tiene nada de malo, que la voz en tu interior sea más interesante que lo que te rodea, tampoco tiene nada de malo…

Comodidad

Dicen que del arte no se puede vivir, pero cariño, desde que lo hago soy un poco más feliz.

Tal vez te hayan dicho que la felicidad es sinónimo de dinero,  o en tus años de vida lo has relacionado con eso, pero siendo ya un adulto, mejor y cambias el concepto. El dinero te da la comodidad que crees merecer, sin embargo, ¿Quién te acomoda a ti cuando tus pensamientos son los que no te dejan en paz?

“Crea tu propia realidad”, lo leí por ahí, no obstante; después de escuchar una historia, un balde de agua fría es lo que ha caído sobre mí. Como si quiera puedo pensar en eso cuando mis pensamientos son los que aún dominan, como hasta cuando duermo se hacen responsables por mis sueños, y al mínimo intento de descifrar o volar, un apretón en el pecho me regresa a la realidad. Cuando al sonar la alarma empieza un nuevo día, desde cero, aunque sean las tareas del día anterior las que tenga que terminar.

Afinidad

He visto como se miran, miradas mutuas, miradas esquivas, miradas que no dicen nada, y he visto miradas que no miran.

Como si caminar por la calle con los ojos cerrados fuera seguro, como si la vida dependiera de mirar que este el semáforo en rojo para poder cruzar, como si se tratara de algún algoritmo, de uno que no sabemos de que va, como si la corriente de un río se llevara tu último aliento, como si al llegar a la meta cumplieras tus sueños.

Y quizás el universo me ha confinado a la naturaleza… porque siempre que puede me deja su mejor regalo.

 

Pd: Es en días como este en donde yace mi inspiración, y no estoy hablando del cielo gris, el clima frío o de la tranquilidad que ofrece cuando tus vecinos no hacen ruido, no, solo me refiero a “en días como este”, como un buen día.

20 cosas que aprendí en 10 años

1. Valorar lo que me dan por el esfuerzo que conlleva.

2. El mejor regalo, un momento para ser recordado por siempre.

3. A no desperdiciar la comida (solía ser un poco especial al comer, hasta que ¡oh sorpresa! Ví por medio de las noticias que en otros continentes, niños mueren de hambre)

4. Disfrutar cada momento por si no lo vuelvo a vivir.

5. Ver la vida desde varias perspectivas.

6. Ser aún más empática (no todos calzamos igual).

7. Tomar las cosas por el lado positivo.

8. Dar sin esperar absolutamente nada a cambio.

9. A ser aún más tolerante con los pensamientos de los demás (no todos tienen la dicha de pensar como yo xD) porque no todos reflexionan sus palabras antes de expresarlas al mundo.

10. Hacer cumplidos a otros cuando me nace y no guárdarmelos.

11. A no desmerecer mis logros por pensar que alguien más los merecía.

12. Ser sociable aún conservando mi escencia.

13. No evadir emociones (si quiero llorar, lo hago y punto).

14. A amar a la Rosa que fui, que soy y que seré sin importar los comentarios.

15. La cantidad muchas veces no es calidad ( ¡¿Qué importa cuántas medallas has ganado o cuántos títulos llevas?! Ok si es importante por el esfuerzo, pero considero más destacable lo que haces por ti y por los demás, y no solo como te proyectas a tu entorno)

16. Esforzarme por lo que quiero aunque tome más del tiempo pensado.

17. A pensar en mí antes que en cómo beneficia eso a los demás.

18. Mostrar lo que pienso (al menos por escrito).

19. Vivir en el presente, aunque un escape hacia el futuro siempre es un buen ejercicio para la imaginación. 

20. La felicidad debería ser el único objetivo de todos.

PD. Esto es una adaptación de un video que ví en youtube, en donde debes de poner 1 cosa que aprendíste por cada año cumplido, el mío está en desorden son cosas que como dice el título recuerdo haber aprendido a partir de los  10 años en adelante, incluso un poquito antes (pero para ser más precisa).

Respira, aguanta un segundo…

¿No les pasa que tienen muchas ideas en la cabeza pero no saben como llevarlas a cabo o que llevan una vida muy ajetreada y qué solo no la abandonan por la idea de que en un futuro obtedrán los resultados por los que se han esforzado?

Porque a mí, sí.

En meses anteriores solo estaba agobiada por lograr algo que no quería dejarlo en un intento, solo tenía que recordar que para que este bien hecho tenía que disfrutar. Ahora que lo he conseguido y que tengo algunos meses de “tranquilidad mental”, mi único oficio es hacerme un lío de ideas y elegir por cuál quiero empezar, y es que hay tantos temas de los cuales me gustaría compartir por este medio pero luego lo encuentro poco interesante.

¿Alguna vez se han planteado el hecho de… solo RESPIRAR?

¡Rosa ya deja de consumir! (leche en polvo) ¡Házte un favor, sí!

A mí también me parece algo tonto viéndolo de ese modo, pero en el afán de tener tantas experiencias en esta vida y no obtenerlas hasta ahora, desde hace un tiempo descubrí que hay otras que son hasta cierto punto “más sencillas” y no requieren poner tu vida en peligro. Son solo 5 minutos o hasta menos de las 24 horas que te regala la vida en un día. (-Ya, ya, posi, posi…
-Noooo, ¡suélteme, no necesito un psicólogo!) Seguir leyendo

Quería ser presidenta

Les contaré una historia.

Hace muchos, muchos años en una ciudadela (solo de nombre porque luce más como un barrio) del sur de Guayaquil, nació una pequeña niña  (ese adjetivo en todo el sentido de la palabra porque no crecí más) que se pasaba días enteros viendo películas y cortas noches imaginando un mejor mañana… un día despertó y se preguntó: “¿Porqué el país es dirigido por  un hombre y no por una delicada damita?” (ya seré seria, aunque no es gracioso aquello, solo era mi introducción, y solo por aclarar, obviamente no hice esa pregunta, quizás algo parecido).

Cuando era pequeña (menos de 10 años, más o menos) quería ser presidenta de la República del Ecuador. ¿¡Qué!?, Ja ja ja, ¡No te lo creo!. Eso pensarán algunos. ¡Oh vamos todos alguna vez lo hemos querido ser!. Bueno sí, pero en serio quería serlo, por 2 motivos:
1. Nunca ha gobernado una mujer y la única que lo hizo fue destituida al rato (no entraré en temas políticos porque no es el motivo de este post y porque hay personas más capacitadas que yo para hablar de eso, por ejemplo: mi abuelo o mi padre).
2. Pensaba que siendo la líder principal del país podría lograr el cambio que tantos hombres al mando por muchos años no han logrado (lo siento me dejé llevar, y no es feminismo).

En mi ignorancia, creía que siendo la líder, podía mandar a todos o a cualquiera a hacer lo que yo quisiera y que ellos como mis súbditos tendrían que hacerlo sin rechistar y así obtener el cambio que quería ver (esto suena bien, tal vez y es por eso que muchos tienen esa sed de poder). Sí, tenía un mal concepto de liderazgo y de cambio. Conforme pasó el tiempo y gracias a la manera dictatorial que tenían mis profesores para denominarme líder de grupo de exposición durante muchos años, pude aprender que no es suficiente con ser la jefa, no, sino que tienes que sacar a tu equipo adelante (eso ya depende de a que partido quieres pertenecer, la mayoría de las veces pude optar por la democracia, no obstante; algunos no eran merecedores de mi amabilidad al llevar al equipo al éxito) y eso es liderazgo. Hasta cierto punto creo que entiendo a los políticos, solo hasta cierto punto (repito, no entraré en detalles, yo solo intento filosofar).

En realidad, no quiero hablarles sobre el liderazgo como tal, porque esto no es una clase de emprendimiento. Mi objetivo aquí es para expresarles como pasé de querer ser presidenta a simplemente SER. Y es que todo depende del punto de vista que lo tomes. Yo pensaba que si eras cabecilla, los demás te seguirían y con ello más gente se uniría, pero luego te das cuenta de que aunque des todo de tí, siempre hay una oveja descarrida en el rebaño. Y de estas ovejas tengo la suerte de conocer hasta ahorita a una y es algo que admiro. Claro que el si quiera plantearse la idea de “cambio”, siempre trae su repercusión y muchas veces trae consigo una “crítica constructiva” y justo viene de esas personas que  yo creo que piensan que el título de juez se lo saca de una caja de cereal. ¿Patético? Pero sabemos a que me refiero. Y no por ello debes ceder y dejarte llevar, solo sigue adelante. Hasta en las calles donde no llega la luz te encuentras a un rezagado que piensa igual que tú. ¡Qué no hace falta tener un millón de seguidores para hacer el cambio!, siempre y cuando seas el primero en el que aplicas tu propia iniciativa. Seguir leyendo

Personas que cambian tu vida

La mayoría de las personas que me rodean suponen que no tengo amigos solo porque no soy tan sociable que digamos o suponen que no hablo con las personas, pero sorprendentemente si hablo con las personas. ¡Wow!. Lo hago cuando pasan de las preguntas típicas y se centran en un tema de conversación o por el contario en varios a la vez.

No es por halagarme pero tengo un don para hacer amigos, y no enfatizo en “verdaderos amigos” porque esas son porquerías comerciales. Aún no comprendo, como a la ligera le dan tan honorable título a una persona, (últimamente la humanidad toma ciertas palabras sin darse el tiempo de buscar su verdadero significado, o quizás yo sea muy quisquillosa con estos temas). De hecho considero que ese don es parte de cada uno, aunque es entendible que algunos prefieran cantidad antes que calidad o tal vez una de sus virtudes sea el ser social (sin juzgar , quiero aclarar), pero esto es desde la perspectiva de alguien un poco asocial.

Lo importante no es tener un millón de “amigos” y así más fuerte poder cantar (lo siento, me dejé llevar) para presumírselo a el mundo entero. Personalmente pienso que la amistad va más allá de eso, es mucho más que encontrar a alguien con los mismos gustos o que compartan el mismo pensamiento (claro que eso influye, pero no lo determina), va mucho más de la cantidad de tiempo que llevas conociendo a esa persona. ¿A caso y no son las diferencias entre las personas que nos hacen querer ser más curiosos?.

Existen un sin número de amistades  si quieres clasificarlo: están las que comparten gustos similares, pero tienen una ideología diferente, en donde ambas tienen gustos e ideologías similares y una personalidad distinta, las que tienen actitud pero necesitan de alguien que tenga iniciativa, otras que se lanzan a la aventura o tienen deseo de explorar, las amistades efímeras en donde a pesar del poco tiempo que pasaron llegaron a aportar a tu vida, las que no se ven a menudo (pero cuando lo hacen, ponen a el mundo a arder. Ok, no literal), entre otras (las que aún no he tenido la oportunidad de experimentar). Y todas tienen algo en común, y es que las personas que la conforman… se complementan.

Y qué si conocer a alguien significa aprender, enseñar o hasta rectificarse. De eso se trata, ¿no?, de estar abiertos al cambio, sin que cambie tu escencia.

PD. Y dirán, Rosa no has hablado de las amistades que traicionan, como lo mencioné antes, las personas suelen tomar los conceptos tan a la ligera.