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HI! I’m using wordpress

He estado casi dos meses desaparecida, con tanto por decir y sin nada para expresar, ha sido una montaña rusa en donde he pasado más tiempo abajo y en ocasiones tan arriba que he caído en picada de frente a la realidad… con tantas noches en vigilia, con tantas noches con un ¿porqué?, recibiendo de respuesta un ¡no sé!…

No sé.

 

Pd. No se olviden de mí, que el regreso me lo he estado pensando desde la semana pasada.

(…)

!Qué te puedo decir!..

Tengo días en los que me siento un arcoiris, cuando en realidad luzco como una nube gris, de esas que van alejando a todos a su paso por si una tormenta de agua quiere desatar, sobre quien por debajo se arriesgue a pasar… y, no soy como una nube gris en un día soleado, que por más oscura y negativa que se vea, tempestad será lo último que desatará.

DÍA 8 / La U: ¡Y a esta que le pasa!

Soy tímida, ok. Por mas que quiera acercarme a ti y hablarte de cualquier tema… pues no funciona así para mí.

Me gusta conversar, de lo relevante hasta lo más absurdo, de lo cotideano hasta lo atípico… pero no, no funciono hasta que me haya cuestionado todos los escenarios posibles,(…).

Pienso en lo que podrías responder y en lo que podría responderte, en que quizás me sonroje, o que no salgan mis palabras, en que quizás una acción sea demasiada confianza y vayan a pensar ¡y a esta qué le pasa!

Que me comporto como una rara. No, no soy rara. Solo soy tímida, y algo asocial, que me incomoda la multitud y que no puedo iniciar una conversación, que si puedo hablar con cualquier desconocido en la calle, que le encanta observar y no ser observada, que hablar en público es una locura, pero con su gente de confianza ridículo vendría a ser una de sus tantas cualidades, que con cada persona actúa diferente, y eso no es hipocresía, que no puedo ser yo mismo, aunque esa sea mi primera impresión, que los latidos de mi corazón se empiezan a alterar, si con tu voz mi nombre vas a pronunciar.

 

Pd. Esto lo escribí la noche de ayer, después de tener un gran día y que simplemente haya acabado…

Prioridades

Si han leído mis entradas anteriores sabrán que el hecho de tomar una decisión me pesa en la vida, no obstante; ordenarlas por prioridad ayuda mucho, porque como escuché por ahí “El que abarca mucho, poco aprieta”… y ponerlas así, solo me hace sentir que no estoy dejando nada a un lado, sino que en ese momento no me aportaría y dándole la oportunidad de dejarle la puerta abierta para continuarlo después. Porque, ¡que sería de mí sin las oportunidades!

A veces la vida se trata de aquellas cosas tan simples, como el hecho de que si vas a hacer algo, pues házlo bien, que por poco que parezca estás haciendo mucho.

 

Pd. Por contradictorio que sea, hace 2 días estaba decidida (wait! What? ¿Acaso ha sido “decidida” el adjetivo con el que me describí en esa última parte?) en dejar algo, pero hoy después de escuchar la recompensa que me traería pues ¡qué te puedo decir! ¡qué sería de mí si no aprovecho las oportunidades! Y aún más cuando me lo he ganado haciendo poco… pero bien.

Incomodidad

  • Usar un brasier, cuando nunca haz usado uno.
  • Estar rodeada de personas con las que no tienes nada de que hablar.
  • Que se te caiga algo y justo todos se queden en silencio.
  • Que te despidas de alguien y sea otro quién lo reciba.
  • Ir caminando y que te miren dos veces porque con la primera no les bastó para sacar sus conclusiones
  • .….

Pero, ¿Qué es la incomodidad?
Supongo que es eso que te hace salir de tu zona segura, que te impulsa a hacer algo nuevo y obtener una confianza vacía, para controlar aquellas cosas, en lo que te estabilizas.

DÍA 1/ La U: he vuelto perras

Estaba nerviosa. No. La palabra que busco para describirlo es otra. Mi primer día. Una nueva etapa. Estaba perdida, eso es lo único cierto. No conocía a nadie y otros tanto me saludan por cortesía. Sentada otra vez me volvía a embargar ese sentimiento de “que no nos hagan presentar, por favor” y pues constantemente estaba de pie ante un público diciendo mi nombre, pasatiempos y de donde vengo… tres preguntas que me las tuve que tomar como tal, aunque sea solo la primera la que tenga una respuesta en concreto. Este no es momento para reflexionar, es hora de sentarse a pensar con lógica, de quitarle la quinta pata al gato porque no la tiene y quedarme con mis perspectivas porque siempre habrá más de una respuesta razonable. Hay que disfrutarlo aunque eso implique poner en orden de prioridad.

 

Pd. Estuve desaparecida mucho tiempo y sé que no les interesa. Mi imaginación nunca se fue, solo casi fue asfixiada por una ola de ideas, que me mantenían en un constante flote hasta que recuperara algo de energía que me diera esa fuerza para llegar a la orilla. Todo hubiera sido más fácil si no hubiera soltado mi salvavidas.

Apego

Soy el desastre que necesita limpiarse cada tanto para tener todo controlado, aunque visto desde afuera parezca que solo ha pasado un trapito.

En una de mis muchas reflexiones irrelevantes me puse a recapitular la limpieza de cajones, que aunque ya lo había limpiado hace unos meses atrás, lo volví a hacer porque lo veía un poco desastre… y al hacerlo, sentir como me quito un peso de encima.

Como si deshaciéndome de objetos, me vaciara de presiones internas que no necesito y que solo acumulo por si algún día lo necesito, como si con dejar cajones con una intención, hiciera espacio para nuevas emociones.

Reciclar, es bueno para el ambiente y para tu economía, sin embargo es oportuno dejarlas ir.

En muchas ocasiones he guardado cosas con la excusa de “algún día…” y ese día escasamente llega.

Un apego innecesario que desde luego con el tiempo lo he ido solucionando. No, no echo todo a la basura, claro que no, con solo pensar aquello mi bolsillo llora, pero el hecho de que a ti ya no te sirva no significa que a alguien más no pueda serle útil.

En otras palabras, expulsa de tu vida todo aquello que no te está aportando en tu percepción de presente. Seguir leyendo

Poco relevante/ Nota mental

¿No les pasa que les gusta la lluvia, por que con el ruido que hace se calla tu voz… tu voz interior… esa voz que friega todo el día creándote pequeñas crisis existenciales cuando se le pega la gana, porque encuentra interesante ponerte a pensar en temas “poco relevantes”? ¿No? Bueno, me retiro entonces.

Una vez… y otra vez

Me rendí.
Lo intenté todo. Todo continúo igual, nada quiso cambiar.
Intenté por varios meses, más a mi mente volvió a dominar.
¡Cómo puedes hacerte esto! Todo tan en color rosa, cuando en realidad, la cinta ha estado en negativo todo este tiempo.
Me mentí.
Caminé muchos pasos… y me alejé.
Quizás es lo imperfecto que vuelve todo más fácil. O quizás solo elegí el camino correcto por primera vez…
Y me perdí.
No obstante; el masoquismo abunda en mí, para ciertas cosas. Y no siendo de otro modo…
Lo volveré a intentar.